Archive for June, 2010

El otro día mientras bailábamos una chica me preguntó

"¿por qué cerrás los ojos?"

No le contesté nada profundo, creo que fue algo como

"no se... porque me distraigo menos".

En realidad hay un montón de cosas atrás, por suerte para mi el riesgo de degeneración macular es mínimo, aunque hubiera sido un motivo de peso. Es algo complicado de explicar a alguien que no lo experimentó antes.

Abrazarte, cerrar los ojos y escuchar la música. Con solo apoyar suavemente la mano sobre la espalda ya sabés todo: en que pierna está parada, si le gusta el tema, para dónde y con qué quiere seguir (eso ayuda mucho). Hasta las expresiones que hace con la cara se notan en esa fusión. El resto de las parejas desaparecen y por tres minutos nosotros somos uno y la melodía nos lleva.

Muchas veces cuando veo a otras parejas bailar se nota que son dos. Ambos se mueven al compás, se ve bonito, se entienden. Pero son dos. Cada uno en su mundo y a su vez están con el resto.

No me gusta. Para mí el tango involucra una conexión; no es fácil de lograrlo, sobre todo cuando es la primera vez que bailás con alguien pero ya le tomé la mano. La espera en los primeros compases es fundamental, en ellos se develan todos los signos, tanto conscientes como involuntarios, y te enseñan el alfabeto con el que la otra persona se comunica.

Salvo algún caso muy especial el primer tema de la tanda lo bailo casi completo mirando a las otras parejas. Si bien se presentan variaciones puntuales en las figuras, todos hacemos mas o menos lo mismo y al cabo de un rato ya incorporás el patrón. El barbudo, paso paso amague, abre lento, repite. El viejito de atrás, paso paso paso, cruce, paso paso, algún que otro ocho suelto. Ya está. Dejando de lado alguno que se va al medio o se pone a probar cosas y no avanza ya sé qué lugar ocupa cada uno a medida que pasa la música.

Cierro los ojos, cuento cuatro y miro. Bien, todos están mas o menos donde esperaba. De nuevo. Cuento ocho y miro... Y así hasta el final. A veces me siento con suerte y cuento dieciséis.

Durante tres minutos somos sólo los dos y la música, charlamos de un montón de cosas en pasos y cadencias (porque para hablar con palabras no soy muy expresivo que digamos). En esos tres minutos nos fuimos a otro lado y yo soy feliz, o por lo menos así lo creo.

Aunque seguimos siendo dos. Daría todo por que fuéramos uno. Pero no sé dónde estás, ni quién sos. Quizás ni siquiera bailes y no te halle nunca. O te encontré alguna vez y dejé que te fueras.

"Ey ey, abrí los ojos! la tanda se acabó, ya se fueron todos a tomar algo y estamos solos en la pista"

The tube whisperer…

Esto pasó hace un tiempito pero me estuvo dando vueltas nuevamente en la cabeza porque cada vez que lo pienso me parece sorprendente, hasta me dan ganas de creer en el destino.

Que junto antigüedades no es nada raro para unos cuantos, así que resulta que un lunes como cualquier otro voy al remate y veo un chasis de radio divino y con pinta de salir mas o menos barato.

Era solo eso, el chasis (completo, con todas las válvulas aunque no originales) y el parlante, un modelo bastante viejo, incluía el field-coil y el trafo de salida en el mismo marco. Sobre todas las cosas me interesó porque tenía un ojo mágico, un 6U5, modelo algo escaso en estos tiempos.

Voy el martes, algo nervioso porque ya eran siete y diez, si ya había salido me moría. Llego, para mi alivio no solo estaba aún sin rematar sino que también habían faltado un par de tipos que siempre se llevan todas las cosas valvulares. Espero y espero... del nerviosismo casi me suicido comprándole un pebete a la chica del fondo, en el mejor de los casos tienen menos de un mes en el escaparate. Al fin, un ratito antes de las nueve la rematan. Somos dos y el otro no puja. Cierra en quince pesos. Contento pago la comisión y me voy.

En el camino de vuelta decido agarrar por calle dos a pesar de que es mas largo y paso por un edificio de oficinas que estaban remodelando. Veo que el contenedor está lleno de cosas y no son solo escombros, saco la linterna y empiezo a chusmear. Monitores, carpetas viejas (con documentos de valor nulo) y.... algo brilla como si fuera vidrio. Era el display fluorescente de una calculadora vieja, los circuitos en si no son de mucha utilidad, sobre todo porque faltan en su mayoría pero el display se vino conmigo.

FIP13B8 vacuum fluorescent display

Lo guardo en la mochila y sigo hasta la parada por diagonal setenta y cuatro. Por suerte viene un 202 y alcanzo a tomarlo. Duermo un ratito mientras sueño en ir a buscar la radio al otro dia. Me despierto cuando pasa de largo por la plaza Almafuerte, no quise esperar a que de toda la vuelta y me deje en trece así que me bajé en los Bomberos. Tres cuadras no son nada y la noche estaba linda. Camino, camino camino y un poquito después de pasar por la esquina de Callao veo dentro de una caja de cartón en la vereda una silueta muy familiar.

Me acerco linterna en mano y para mi asombro veo un cabezal de guitarra valvular. Le faltaban ambos transformadores (por el aspecto de las conexiones parece que los arrancaron de cuajo, seguramente para vender el cobre) pero todas las válvulas menos un péntodo y la 6v6 de salida, que estaba hecha trizas, se encontraban en el fondo de la caja. Sin dudarlo me la cargué al hombro y seguí hasta casa.

No es nada espectacular, construcción punto a punto y rectificador de estado sólido. Tres 12ax7 y dos 6v6. Falta una válvula. Todos los tornillos y accesorios estaban tirados en la misma caja. De no creer.

Cabezal valvular marca "Trovlite", encontrado cerca de Trieste y Callao

Cabezal valvular marca "Trovlite", encontrado cerca de Trieste y Callao

Bueno, al otro dia voy a buscar la radio y me la traigo. Al final del viaje me parecía que pesaba cincuenta kilos. La limpio un poco y chusmeo, resulta ser un modelo nacional de la casa B.Y.E, una Ampliband 261. Había sido "reparada" anteriormente y para colmo de males la rectificadora estaba en el zócalo de una de las válvulas de salida. Esa y otras cosas me contuvieron de probarla con el variac. Así que solo probé el ojo mágico, que resultó estar bastante agotado. No obstante eso fue una ganga. Solo las válvulas valen mas de ciento cincuenta pesos al dia de hoy.

Radio B.Y.E Ampliband 261 - Industria Argentina - Frente.

Radio B.Y.E Ampliband 261 - Industria Argentina - Arriba.

Published in: antiguedades, dumpster-diving, electronica, tubes | on June 23rd, 2010 by Adrian | No Comments »