Archive for November, 2010

La Escuela de Nadie

Muchas veces, la gran mayoría en mi caso, podemos apreciar el verdadero valor de las personas en la lejanía. Hoy mas que nunca llendo a otras escuelas me doy cuenta de lo afortunado que fui en mi educación (a pesar de haber ido a un colegio religioso y no al industrial como tanto anhelaba). No tengo muchos recuerdos de la primaria, a duras penas reconozco a mis compañeros de esa época.

Otra cosa es la secundaria, quizás sea por la relativa cercanía o porque sucedieron muchas mas cosas. Volví varias veces a visitarla, si bien hay tres profesores que me "cayeron bien", al estilo de ir a tomar un café o que pase a saludarlos, con el transcurrir del tiempo me acuerdo de una Profesora en particular. En ese entonces no le dí la debida importancia ni atención pero hoy a la distancia la reconozco en gran parte de lo que soy, de mis valores y forma de obrar. Sin lugar a dudas forjó mi carácter y me hizo quien soy hoy.

Hace unas semanas se abrió al mundo una escuela muy particular. La Escuela de Nadie. Puede enseñarte bien sea en el callejón detrás de la Facultad de Ingeniería (todos los domingos me propongo seguir los rieles hasta su destino final y nunca lo hago) o bajo el puente. Todos los martes el Señor Nadie cita a sus alumnos para realizar el acto mágico de compartir saberes en otro lugar insospechado. Quizás, ahora, en este mismo momento los esté llamando.

El Señor Nadie es un hombre viejo, horrible y lastimado de preguntas. Anda inclinado bajo un puñadito de verdades que ya le queman los dedos. Gustoso las arrojará sobre aquellos que puntualmente asistan a su escuela, La Escuela de Nadie.

El Señor Nadie sin lugar a dudas sería también uno de esos profesores que te marcan. Ansío que un martes como hoy, decida dar clase en el hospital abandonado cerquita de casa, así puedo inmiscuirme entre sus alumnos.

Todos los miércoles de nueve a diez de la noche el peor de sus alumnos nos cuenta en Radio Futura la clase del día anterior. La Escuela de Nadie se abre para todos los que tengan el coraje de entrar en ella a través de http://laescueladenadie.wordpress.com/.

El Señor Nadie sin lugar a dudas sería también uno de esos profesores que te marcan. Por una de esas casualidades de la vida la mente maestra detrás de esta escuela es el hijo de La Profesora.

Published in: amig@s, futura | on November 23rd, 2010 by Adrian Pardini | 2 Comments »

DUI

- Buenas oficial...
- Registro y papeles del auto por favor.
(...)
- Pibe, esto es un carné de la biblioteca!
- Tiene mi foto, no?

Published in: Comix, facultad | on November 23rd, 2010 by Adrian Pardini | No Comments »

Lentillas

Listen up son, it doesn't matter how small, delicate, soft or clean they are. Do not use tweezers to remove your contact lenses.

Published in: Comix | on November 23rd, 2010 by Adrian Pardini | No Comments »

La Tía Maruca aconseja

Nene acordate, hoy mas que nunca con la sociedad loca loca en la que vivimos: "No le des de beber al ácido"

También, cuando vas a una fiesta, fijate que el pegote de los dedos podés sortearlo con la transpiración del baldecito para hielo.

Published in: Comix, facultad | on November 22nd, 2010 by Adrian Pardini | No Comments »

He amigo entregá la casa

Ta que lo parió, el martes voy a abrir el portón y me encuentro en el garage con un vw gol medio destartalado, con una gorra del servicio penitenciario en el parabrisas. El julepe que me pegué! Imaginate llegar a tu casa y ver un auto desconocido, mas con esa pinta. Menos mal que de casualidad salió mi hermano mientras dudaba si entrar o buscar ayuda.

Ah hola, vino un compañero y le dije que entre el auto por las dudas...

Published in: amig@s, Berisso, facultad | on November 17th, 2010 by Adrian Pardini | No Comments »

Barbería

mmm... voy a necesitar ayuda profesional, me dije el viernes pasado frente al espejo. Así fue que luego de ducharme emprendí el camino hacia la peluquería.

No voy muy seguido a la peluquería a no ser que sea estrictamente necesario como en este caso. Tanto el afeitarse como el retoque en el pelo tienen mucho de mística y comunión con la naturaleza para mi. Uso una afeitadora Gillette de las mas sencillas, esas que toman una hojita suelta, hecha en bronce con baño de cromo. Debe tener fácil unos sesenta años. No solo contribuye a darle mas ambiente ritual a algo tan íntimo y personal como afeitarse, es muchísimo mas barata que cualquiera de las descartables (cualquiera que no te arranca media cara), dura mas y sobre todas las cosas nadie se atreve a tocarla.

Volviendo al pelo. Aún cuando lo tenía largo (pasando la cintura) me lo arreglaba y cortaba yo mismo, después de todo no era nada estrafalario. Luego del Gran Corte iba de forma muy esporádica a me retoquen algo cuando no podía darme maña. Aún así, gran parte del tiempo con la sevillana y una vieja y pesada tijera de sastre basta y sobra para tener a raya el nido de caranchos sobre mi cabeza. Sentarse en el patio, rodeado de plantas de lavanda... un peine y un espejo, algo de paciencia y mano firme. Casi como cuando de chico mamá nos cortaba el pelo.

En fin... casi resignado entro. El target es mas juvenil pero siempre te tratan bien, el café que te ofrecen es café de enserio y no una de esas imitaciones instantáneas, mucho menos la aberración del descafeinado. Si te interesa el chusmerío tenés las últimas revistas (por ejemplo, en la sala de espera del dentista la mas nueva tiene dos años. Incluso un caído de catre como yo ya se enteró de lo que dicen). Como si fuera poco el dueño te saluda y se acuerda de vos a pesar de que no vas casi nunca.

No será como la de Roberto, tiene luz, vida, juventud... Suena la red 92 por un minicomponente en lugar de Riverito en una radio capilla. La lista sigue pero no puedo decir que me sentí descolgado. Los tipos realmente saben tratar a la gente.

Published in: antiguedades, Berisso, psico | on November 17th, 2010 by Adrian Pardini | No Comments »

Nuevo libro: Machine Of Death.

Algunos sabrán que soy de leer bastantes comics, ultimamente por internet. Hace unos días (bastantes) salió a la venta un libro de historias cortas llamado 'Machine Of Death', todas giran en torno a una máquina que predice de forma verdadera, pero ambigüa cómo va a morir la gente.

Tiene muchas cosas buenas, una es que gran parte del mismo está bajo licencia Creative Commons. La otra, quizás la mas importante, es que la mayoría de los ilustradores son personas que vengo siguiendo hace mucho rato. Por nombrar algunos, Dorothy Gambrell, Randall Munroe, David Malki, Chris Hastings, Rene Engström y un platense que no conocía, Rafa Franco. Me hubiera gustado muchísimo que aparecieran Phil y Kaja Foglio, Lar deSouza y Tatsuya Ishida. Tampoco hubiera echado de menos a Antony Clark, Randy Millholland y Jeph Jacques.

Como si fuera poco, esta gente tan pero tan copada también están subiendo el libro de a poquito en formato de podcast. O sea, los autores de cada historia te leen un capítulo por semana para que puedas escucharlo cuando quieras. El ingés (por lo menos hasta ahora) es bastante claro y la ambientación es muy mesurada.

Para eschuchar cada capítuo a medida que los suben (rss incluído):
http://feeds.feedburner.com/machineofpodcast

El libro podés bajarlo gratis!! de acá:
http://machineofdeath.net/a/ebook

THE MACHINE COULD TELL, FROM JUST A SAMPLE
OF YOUR BLOOD, HOW YOU WERE GOING TO DIE

It didn’t give you the date and it didn’t give you specifics. It just spat out a
sliver of paper upon which were printed, in careful block letters, the words
DROWNED or CANCER or OLD AGE or CHOKED ON A HANDFUL OF
POPCORN. And it was frustratingly vague in its predictions: dark, and
seemingly delighting in the ambiguities of language. OLD AGE, it had
already turned out, could mean either dying of natural causes, or shot by
a bedridden man in a botched home invasion. The machine captured that
old-world sense of irony in death — you can know how it’s going to
happen, but you’ll still be surprised when it does.

We tested it before announcing it to the world, but testing took time — too
much, since we had to wait for people to die. After four years had gone by
and three people died as the machine predicted, we shipped it out the
door.

There were now machines in every doctor’s office and in booths at
the mall. You could pay someone or you could probably get it done for
free, but the result was the same no matter what machine you went to. They
were, at least, consistent.

— from the introduction

Published in: art, caligrafia, Comix | on November 13th, 2010 by Adrian Pardini | No Comments »

A ver si hacés algo?

No sé bien dónde estoy ahora, solo sé que no es buena la situación mas allá de la calma aparente. Sabía que me iba a encontrar con una pared pero ignoraba el grado de desfasaje entre la realidad y la forma en que la percibía; realmente lo ignoraba, aunque quizás algo de negación subconsciente también hubo. Negación, que mecanismo tan choto de defensa. No sé por qué me viene otra vez a la cabeza el famoso paper "Unskilled and Unaware...", aunque últimamente lo estoy citando en casi todos los informes.

No puedo reparar el daño que te hice, ni volver atrás ni hacerte saber lo mucho que me duele saber cual era/es tu visión de las cosas. Pero puedo decirte que quiero hacer algo para que las cosas de aquí en mas vayan mejorando y no sea cuestión de que el tiempo lave mi error; porque no está bueno llegar y sentir que hay algo inconcluso, no puedo decirte ni un "hola" sin deshacerme en culpa, mucho menos mirarte a los ojos.

No sé dónde estoy parado pero el norte está ahí, distante, como una mirada distraída tras volutas de humo. Sé que tengo que hacer algo. La cuestión es hacerlo.

Usted esta aqui (en el horno)

Usted esta aqui (en el horno)

Published in: amig@s, psico | on November 1st, 2010 by Adrian Pardini | 1 Comment »