Now it looks a bit more decent than before. It’s still hooked to the main feed using a 20 amp plug but at least doesn’t scare people.
- Electrical distribution panel at Radio Futura
Now it looks a bit more decent than before. It’s still hooked to the main feed using a 20 amp plug but at least doesn’t scare people.
We are about to make a lot of radical improvements at Futura.
One of them involves redoing the electrical installation. I chose to use separate breakers for lights and sockets per room, both downstream of an rcd. The upfront cost is bigger but the benefits later in flexibility are enormous.
Some of the materials have not arrived yet but to speed up things I built it on a piece of wood with DIN rails. I laced the cables instead of using zip ties just for the sake of it, I like the way it looks with a vintage air.
y le dije “Hola Victor, ya salimos al aire”
Este mes vino bastante salada la boleta de luz en la radio, así que me puse en campaña de automatizar el apagado del equipo.
Una de las formas mas directas es aprovechar el transporte de programa para enviar comandos ya sea usando tonos fuera del rango audible o simplemente con dtmf al igual que los antigüos contestadores. Casualmente no podía conseguir acá un decodificador y tuve que rescatar uno de un viejo teléfono (después me di
cen que junto porquerías al divino botón…).
El circuito es bastante básico, del cm8870 va a un attiny2313 con una máquina de estados para encender y apagar los módulos de potencia en la secuencia correcta y de ahí a un grupo de relés comunes. Estuve a punto de usar unos de estado sólido que sobraron de otro proyecto pero no me inspiraban mucha confianza.
Estoy contento con la terminación, a pesar de haber usado el hilo para matambre el cableado quedó bastante prolijo. Resto de las fotos después del salto.
Detalles de la construcción de un pequeño amplificador de rf que armé para la FLIA, final de unos 5W con un 2sc1971 (uno de los transistores mas nobles que usé) alimentado por un 2n3866 (en la cara inferior de la plaqueta), exitado a su vez por un transmisor de fm de esos para usar en el auto, con armónicas y ruido de 60 hasta mas o menos 200Mhz.
Una de las cosas mas importantes que aprendí es que antes de comprar cable coaxil medio pelo es mejor subir el transmisor cerca de la antena. Casi toda la potencia se perdió en la bajada de cable (30m) pero treparme a una de las torres que iluminan la rambla de la avenida Circunvalación para colocar el dipolo fue muy entretenido. Ver una roe de 1:6 no.
El chásis lo hice con lo que era la fuente de un contador de centelleo viejo de un hospital. Guardé el circuito original porque además de usar componentes nacionales (pensar que en una época además de válvulas hicimos transistores y circuitos integrados en Argentina) es muy bello y está prolijamente armado. Ese tremendo relé va a ir derechito a un conmutador de antena para mi próximo equipo de onda corta.
Se fue la Quinta Feria del Libro Independiente y Autogestiva!!! Estuvimos el sábado con los compañeros de Futura y Estación Sur desde tempranito preparando las cosas. También tuve oportunidad de subirme a una de las luces de la rambla (mas o menos veinte metros) para instalar los nanostation que nos dieron para el evento la gente de Xaire. Hubo algún que otro problema técnico pero en general salió todo a pedir de boca, tenemos casi nueve horas de material para ir editando.
Muchas veces, la gran mayoría en mi caso, podemos apreciar el verdadero valor de las personas en la lejanía. Hoy mas que nunca llendo a otras escuelas me doy cuenta de lo afortunado que fui en mi educación (a pesar de haber ido a un colegio religioso y no al industrial como tanto anhelaba). No tengo muchos recuerdos de la primaria, a duras penas reconozco a mis compañeros de esa época.
Otra cosa es la secundaria, quizás sea por la relativa cercanía o porque sucedieron muchas mas cosas. Volví varias veces a visitarla, si bien hay tres profesores que me “cayeron bien”, al estilo de ir a tomar un café o que pase a saludarlos, con el transcurrir del tiempo me acuerdo de una Profesora en particular. En ese entonces no le dí la debida importancia ni atención pero hoy a la distancia la reconozco en gran parte de lo que soy, de mis valores y forma de obrar. Sin lugar a dudas forjó mi carácter y me hizo quien soy hoy.
Hace unas semanas se abrió al mundo una escuela muy particular. La Escuela de Nadie. Puede enseñarte bien sea en el callejón detrás de la Facultad de Ingeniería (todos los domingos me propongo seguir los rieles hasta su destino final y nunca lo hago) o bajo el puente. Todos los martes el Señor Nadie cita a sus alumnos para realizar el acto mágico de compartir saberes en otro lugar insospechado. Quizás, ahora, en este mismo momento los esté llamando.
El Señor Nadie es un hombre viejo, horrible y lastimado de preguntas. Anda inclinado bajo un puñadito de verdades que ya le queman los dedos. Gustoso las arrojará sobre aquellos que puntualmente asistan a su escuela, La Escuela de Nadie.
El Señor Nadie sin lugar a dudas sería también uno de esos profesores que te marcan. Ansío que un martes como hoy, decida dar clase en el hospital abandonado cerquita de casa, así puedo inmiscuirme entre sus alumnos.
Todos los miércoles de nueve a diez de la noche el peor de sus alumnos nos cuenta en Radio Futura la clase del día anterior. La Escuela de Nadie se abre para todos los que tengan el coraje de entrar en ella a través de http://laescueladenadie.wordpress.com/.
El Señor Nadie sin lugar a dudas sería también uno de esos profesores que te marcan. Por una de esas casualidades de la vida la mente maestra detrás de esta escuela es el hijo de La Profesora.
En unas horas me voy para el Demoliendo Teles V, el encuentro nacional de Estudiantes de Comunicación para participar en el panel sobre Software Libre. Recién recién acabo de preparar TC2 para rendir el jueves que viene, aún me falta terminar Medidas. Cero ganas de ponerme a leer algo del tema a esta hora de la madrugada como para no ir tan en el aire, después de salir a escena con poquísimo (o ningún!) ensayo parece todo cada vez mas sencillo.
El viernes estuve en la escuela 40 de los Altos de San Lorenzo con una compañera de la Radio que dicta un taller de periodismo para los chicos de quinto grado.
No bien llego uno de los nenes se me pone en medio del paso y me pregunta, ¿sos policía?. Está bien que no es una zona muy copada que digamos pero me chocó bastante
esa bienvenida. Dejando eso de lado me hizo muy bien el “olor a escuela”, aserrín con kerosén… Por un rato me dejé viajar y estaba nuevamente en la 65, con mis amigos de toda la vida.
Me dejan en la sala de computación; el problema original era “hay una máquina en corto”. El problema real es “el modem interno de una de las pcs hace saltar el diferencial”. Ehh qué entretenido.
El resto de la sala se parece a la de otras escuelas en cuanto a equipos, con la salvedad de una compaq viejísima y el hecho de que les hicieron un downgrade a windows 98. Al igual que el resto de otros planes de la dirección les mandaron un netfinity 5000, que casi nunca usan. Este estaba tirado en un rincón, con signos de haber pasado por varias inundaciones, caídas y pateadas; en un costadito se detallaban las instrucciones para encenderlo usando un palillo o lapicera.
Después de eso los chicos me hicieron una entrevista, me llamó la atención que insistían bastante en si hacía / había hecho trabajos de albañilería. También me preguntaron qué es esto del software libre, fue interesante bajar los temas a su forma mas simple y sencilla de explicar, manteniendo la esencia.
Este sábado pasado se realizó acá nomás cerquita de casa, en la calle Nueva York, la cuarta FLIA (Feria del Libro Independiente y Autogestiva). Estuvo muy pero muy buena, sobre todo porque fue en Berisso; me encontré con compañeros de Radio Futura y de la Estación. También estuvo Úrsula, de Pispireta Paspartu; me llevé un gatito hermoso para adornar el gabinete en la facultad.
El miércoles anterior pasé por la Mansión Obrera, estuvimos hablando con gente del MTD y el Darío Santillán sobre las cosas del barrio, la huerta, la carpintería, el comedor y la radio La Charlatana… Me morí de vergüenza por todas las cosas que están pasando a tan solo veinte cuadras de casa y yo recién me entero.
todo sea por arreglar la consola de la radio, una Kithec viejita viejita. La primer consola de la radio!. Esto de no tener un lugar fijo para laburar es medio complicado. Por lo menos ya están todos los módulos listos, solo falta cambiarles los potes a un par y soldar unos noventa chicotes para conectarlos nuevamente al bus.
Anoche mientras repasaba llegó un momento que los apuntes de islyd me hablaban en francés, tenu, soutenu, failli… Ya era demasiado, para despejarme fui un ratito al patio a ver como fraguaba la tapa. Hacía falta corregir un par de cositas así que llevé el equipo de mate con la luz de emergencia y me puse a hacer un pastoncito en el balde.
Una vez que terminé la miraba y miraba, algo le faltaba. Sin saber muy bien qué quería hacer busqué una pluma barata y gruesa y el punzón finito. Jugando y dibujando salió algo. Es la primera vez que trabajaba con cemento como medio, a veces se sentía raro, cuesta darle dinamismo a los trazos de forma natural. No quedó muy parejo ni prolijo pero por ser la primera vez y estar hecho sin grilla, ni planificación ni nada por el estilo me dejó contento. Ahora sólo falta darle color.
"Porque existen otros mundos, pero están en este"